Después de más de 40
semanas entrenando y casi 1500 kilómetros
en las patas (que se dice pronto) llega la última semana, la semana de
competición, la semana en la que se debe relajar los entrenos, puesto que en el
último mes hay que reconocer que los entrenos eran de llegar a casa destrozado.
Esas series
de 10x1 km llegando casi a los 20 kms con lluvia, viento y frio solo le sale a uno la sonrisita cuando está
en casa en la ducha y piensa: “otro superentreno que me he metido entre
pecho y espalda”, pero ya se sabe que “sarna con gusto no pica”. Lo
dicho, esta última semana había ganas de salir todos los días y reventar el
crono, pero no se podía “Tira del freno
Magdaleno”
El día anterior a la carrera ya se preveía el diluvio
universal, primero publicaban 1,6 mm por hora, luego 0,4 mm, luego 0,9 mm…el
caso es que la probabilidad de lluvia en esas horas era de prácticamente el
100%, vamos, lo que estaba claro es que nos íbamos a empapar sí o sí.
Esto me provocaba un dilema ¿qué ropa llevar? Yo tenía claro que un chubasquero
transpirable con poca ropa debajo e ir abriéndolo un poco de vez en cuando para
no cocerme y no acumular agua en la ropa, pero al final me recomendaron
camiseta térmica y la mítica verde encima, aunque yo creo que esto no me vino
bien. La verdad que hice como las mujeres, me lleve todo y ya elegiría allí.
La sensación que tenía el día anterior era de tranquilidad en general,
es como cuando vas a un examen y te lo sabes muy bien y has estudiado todo lo
que has podido, que piensas: “yo ya he
hecho todo lo que he podido, que la suerte haga el resto” Pero por otro
lado piensas que pocas veces había llegado a los 21 kms entrenando y que,
debemos ser masocas, pero la primera media hacer la de Segovia que
dicen que es la más dura de España y con el tiempo que se prevé…pues hombre, algún
nervio asomaba de vez en cuando.
Se acerca la noche previa y dejo todo preparado puesto que
toca madrugar, a las 7 hay que
levantarse para ir a buscar al Jotez a su casa para salir de Pucela
dirección Segovia. Prontito a la cama, y por la noche venga a dar vueltas y
dolor de tripa, no sé si por los nervios, porque he cogido frio o por ambas
cosas, el caso es que me levanto varias veces y en una de ellas suena el móvil,
NOTICION, Perela, la estrella del grupo dice que no se
presenta puesto que no ha dormido porque los mellizos han tenido mala noche.
Vaya por Dios!! Él que siempre me hace conseguir mis mejores tiempos puesto
que, aunque
siempre me gana, consigue que me esfuerce al máximo…
Rápidamente llega la hora de despertarse, me preparo, voy a
buscar al Jotez y partimos hacia Segovia. Cada
vez llovía mas por el camino y cada vez estaba el cielo más negro. Vamos
charlando, riendo y cantando por el camino y yo seguía con el estómago
revuelto. El Jotez va mirando la formula 1. Por la autovía adelantamos a coches
de gente que tenían toda la pinta de ir a lo mismo que nosotros. Siii, ya huele a media!! Llegamos a
Segovia (seguía lloviendo) y pasamos a recoger los dorsales. Una vez que
entramos en Segovia ya se ve a muchos voluntarios preparando todo y carteles de
los puntos kilométricos. Madre mía que nervios!!! Ya no hay vuelta
atrás!!
Ya con los dorsales pasamos a recoger al Porrez, nuestro coach, para él hoy iba
a ser un paseo. Acostumbrado a bajar de la 1:30h, hoy llegaría entorno a las 2
horas, por lo que decide abrigarse porque
igual no sube de las 140ppm.
Bajamos hacia el centro para aparcar lo más cerca posible
del acueducto y encontramos un sitio en San Millán, poco antes del
avituallamiento del kilómetro 15. Ni
salimos del coche porque sigue lloviendo sin parar y colocamos el dorsal y el
chip dentro del coche. Como siempre pasa yo pongo el dorsal torcido jaja. Entre
risas y nervios nos plantamos una bolsa de basura encima, un truco que nos
había dicho el Porras para salir secos, aunque por poco tiempo. No me pongo la
música porque con la lluvia se me iba a estropear el iPod, me gusta correr con música porque no oigo la respiración agonizante mía
ni de otro y porque una buena canción te puede sacar fuerzas de donde sea en
momentos de bajón. Hay veces que dan ganas de ir levantando el brazo
mientras corres por muy tocado que estés por la música. Por otro lado la parte
negativo es que no oyes a la gente.
Ni calentar ni nada de nada. Primer error bajo mi punto de
vista, pero con la lluvia las ganas eran cero. Subimos a la salida a las 10:15
(a las 10:30 empezaba la carrera) y empezamos a ver conocidos. Los nervios estaban a flor de piel, y la
gran mayoría de la gente estaba resguardado en los soportales para no mojarse.
Ni estirar ni calentar. El tiempo era criminal.
Cuando ya faltan un par de minutos para que se dé la salida
nos ponemos en la zona de salida,
bastante atrás. Había dos arcos de salida y nosotros nos colocamos en el de la
derecha, detrás del grupo de brigadas de paracaídas, que eran un grupo bastante
grande que iban con las banderas y cantando. Alguien dice: “da gusto ver a estos tíos que si entramos en guerra son los que nos defenderán”
Suena el pistoletazo de salida (aquí es un cañón) y empezamos a
avanzar, muy muy lentamente, demasiado lento, nos habíamos colocado bastante
atrás. La colocación a veces ayuda, si te pones muy adelante te pasan por
encima y si te pones muy atrás no puedes avanzar. El primer kilometro era
bajada y lo haría a 5:15 min/km. Además,
como tenía a la gente tan encima no veía los pedazo de charcos que había en la
carretera, pero pronto ni los esquivaba, porque ya me daba igual, estaba empapado. Intento meterme por
las aceras para avanzar más deprisa pero de poco sirve.
Rápidamente se empieza a estirar un poco el pelotón y
empezamos a subir hacia la zona del sotillo (carretera de Soria). Al poco
tiempo ya bajaba el que sería el ganador, se oyen las sirenas que vienen en
dirección contraria y me asomo a ese carril para poder verle y fliparme un poco.
Impresionante!! Como bajaba!! Parecía que no tocaba el suelo!! Y ya sacaba algún
minuto al segundo!!Que crack! Bajaría a menos de 3 min/km y llevaba el gesto de
ir dando un paseo.
Mi estrategia inicial era intentar no subir de las 150 ppm hasta el kilómetro 10, e ir guardando cartuchos para la segunda mitad de la
carrera, pero sabía que sería muy difícil por el perfil de la carrera y por lo
nervioso que me pongo en las carreras y se me disparan las pulsaciones. El tema
era que no quería ni mirar el reloj y
moverme por sensaciones. Subí la cuesta con el freno de mano echado (entorno a 5:05 min/km), puesto que aún quedaba
mucha carrera. Aun así iba pasando a gente, lo que quiere decir que esa no era mi
zona de carrera. Es impresionante como llega un momento en las carreras
que siempre vas con la misma gente. Te pasan, vuelves a pasar pero siempre ves
a la misma gente. Esa es tu zona de
carrera y si ves que de repente te empiezan a pasar es que has petado amigo ;)
En la zona de arriba del sotillo me encuentro al Perela, que él no me ve pero yo a él sí,
menuda cara de sueño que tenía. Me grita: “animo,
vas muy bien” . Aún estaba en la fase de adelantar a gente pero
conteniéndome. Rápidamente llegaba la bajada hacia San Lorenzo y hasta la Fuencisla,
donde todo el mundo se aceleraba, pero yo tenía la subida de la SEK en la
cabeza y me decía, no te flipes que luego se paga. Bajaba a velocidades de 4:25 min/km y ya estaba en las 160 ppm, que debía intentar no superar
por mucho tiempo.
Al llegar a la rotonda que te metía a San Lorenzo todo el
mundo grita: Charco!! Pero como no se veía nada con todo el mundo, había un charco impresionante en un paso
de peatones elevado y me le comí entero, y eso que salte.
Pronto aparezco en la zona de la Alameda, donde pasábamos del asfalto al puro barro, no había más
que agua
y barro, y la gente que iba delante iba salpicando y yo supongo que
haría lo mismo. Era una zona bastante estrecha y difícil de adelantar. Recuerdo
que había gente pescando y haciendo piragüismo que no veas como animaban. Además
a uno le vienen mil recuerdos de cuando estudiaba que comía allí cuando hacia
buen tiempo y de algún que otro paseo.
Al llegar al puente del Monasterio
de Santa Maria del Parral había una cuesta y creo que hasta escaleras
bastante hermosas. Era una zona muy estrecha que casi te tenías que parar. Esta
zona ya me la había avisado el Jotez. Son rompe piernas que se van acumulando y
que en el kilómetro 17 te acuerdas de ellas.
Atravesamos San
Marcos y pasamos pegando a la Fuencisla.
Me encontraba bien, no iba demasiado fuerte por ir guardando cartuchos y seguía
pasando a gente. Nos metemos en la zona del puente de madera de la Fuencisla
sin atravesar por él donde mil veces he jugado con los colegas al futbol y
donde me hice parte de las fotos de la boda. Que vistas! Impresionante el Alcázar
desde allí! Aparecemos en el puente de San Marcos y en ese trayecto se ve a gente que está más detrás, por
donde he pasado antes, me asomo para ver si veo a estos pero no. No sé si ya
habían pasado o no.
Desde aquí para mi es el peor tramo, empiezas a subir por la
tremenda zona de la SEK hasta la plaza mayor por detrás de la catedral, esto es, todo subida desde el
kilómetro 9 hasta el 13 aproximadamente. Empiezo a notar ya
demasiado el agua. Llevo las zapatillas caladas y la parte de arriba me gotea y
me da la sensación que pesa un quintal. Los guantes los llevo empapados hasta
el punto de que me dijo mi tío que estaría por la subida de la SEK y le busque
para dárselos porque llevaba las manos más heladas que si no los llevara, pero
no estaba.
Eso sí, esa zona era alucinante la de gente que había desde la subida de la SEK
hasta la plaza mayor, sobre todo en el acueducto y la calle Real, eso
era un subidón de adrenalina que por mucho que pongas el freno te suben el ánimo
que da gusto, da igual que estés ya tocado que no lo notas. La
calle Real parecía el Tourmalet en el
Tour de Francia. Repetiría solo por correr ese tramo. Lo que era cuesta
arriba el público lo hacía cuesta abajo.
Cuando cruzo el kilómetro
9 recuerdo que miro el reloj para ver cómo voy, no coincidía con mi reloj
los puntos kilométricos, había una diferencia de unos 70-80 metros. Me marca
algo menos de 43 min. Muy bien, mi
idea era pasar entorno a los 47-48
min por el 10K, aunque en la cuesta
se pierde mucho tiempo.
Intente subirlo no muy deprisa (el tramo de la Sek a entorno
5:45 min/km), ya llegarían las
bajadas para recuperar. Durante la subida adelantaba a gente, aunque también
había gente que me pasaba. Una vez que pasé la plaza pensé que lo peor ya
estaba hecho, aunque no dejas de estar solo en el kilómetro 12-13 y queda mucho, además las fuerzas ya no son las
misma que en el principio de la carrera, y quedará la subida de Jose Zorrilla,
que dando un paseo no parece ni cuesta, pero con 16 kms en las patas…Recuerdo al pasar por el Restaurante el Jose Maria que
estaba el propio Jose Maria tocando con un mortero y animando a la gente.
Empezamos a bajar hacia el Alcázar, los primeros metros más despacio para recuperar un poco el
aliento y después uno se acelera sin darse cuenta. Nos metemos en la zona
interior del Alcázar, que no sabía si ir por la acera o por la carretera,
porque ambas están llenas de baches y por lo tanto de charcos. Ya lo pude
comprobar en la Carrera monumental que también pasaba por aquí. Supongo que la
gente de fuera aprovecharía para ver el Alcázar, yo que soy de Segovia y me lo
conozco aprovechaba a mirar alrededor entre charco y charco para ver si conocía
a alguien y ver cómo iba.
Vamos hacia la zona de San
Millán pasando por debajo del salón (anda que no he hecho botellón yo allí)
y rápidamente pasamos por el avituallamiento del kilómetro 15, donde tenía aparcado el coche, que parecía que me
llamaba y me decía: “ven aquí y descansa
calentito y seco”. En el mismo momento que paso por el coche suena el
cohete que había leído que sonaría cuando llegará el primero a meta.
Joder que figura!! Ya había llegado el primero!! Y a mí me faltan aún 6 kilómetros!! Miro el reloj y voy por
la 1:10 min aproximadamente, que
haciendo cuentas son más o menos 6 kilómetros
por 5 min/km, llegaría rondando 1h
40 min. Iba bien, pero me faltaba una cuesta muy larga. Pasado la zona de
San Millán creo recordar que estaba Jorge, nuestro auxiliar que está en todas
las carreras de Segovia ayudándonos y corre un poco conmigo, me pilla en
momento de bajón y le pregunto cómo voy, y él me dice que no sabe de tiempos ni
nada y me dice mucho ánimo, q vas muy
bien!!
Nos dirigimos hacia la calle
Jose Zorrilla atravesando la Calle
el roble y cuando ya estoy en la zona de arriba de Jose Zorrilla empiezo a
notar la fatiga, ya estamos en el kilómetro
16 y pico y llevo ya demasiado tiempo por encima de 160 ppm. El caso que esa zona también estaba llena de gente y
animaban un montón, miro a ver si conozco a alguien, y solo conozco al padre de
Toneti que me dice ¡Vamos Álvaro! La parte de subida por donde el parque la dehesa para mí fue de las
peores, sabes que la bajada está cerca pero ya estaba destrozadito. No hay
mucha pendiente, pero ya empezaba a
asomar el hombre del saco a dar guerra. Solo tenía que aguantar hasta la
bajada final, pero aún faltaba la zona de la plaza de toros que también era cuesta, oigo a corredores que dicen:
joder macho!! Aquí solo hay cuestas!!
Saco fuerzas de donde puedo hasta empezar la bajada pero a un ritmo demasiado
lento (5 y pico min/km). Además el público te va diciendo:
venga que ya no queda nada!! Y se te pasa por la cabeza: Llevo oyendo eso desde
el kilómetro 5, jaja
Ya!! Por fin llego a
la cumbre y empieza la bajada!! La bajada final!! En ese momento hay un
avituallamiento que ni paro, solo veo a un tío que para y bebe de una bota de
vino. Joder que tío más cojonudo pienso!! Empiezo a bajar a toda velocidad.
Pienso: “son los últimos kilómetros y
tengo que dejarme aquí la piel” La gente baja como balas. Aunque hay a
mucha gente que paso porque se les ve ya agonizando. Los 2 últimos kilómetros los hago a entorno a 4:20 min/km. Faltaba la última cuesta de Fernandez Ladreda que también cuando vas paseando no te das cuenta,
pero cuando vas con las fuerzas justas pica que no veas. En esa cuesta veo que me
adelanta el chico que había bebido de la bota de vino. Joder que figura!! En la
última recta veo a Javier Avial y
tengo ganas de ver el cronometro. Desde lejos veo que acaba de cambiar a 1h 42 min. Joder!! Está muy muy bien!!
Al llegar no podía ni
agacharme para quitarme el chip y una chica se agacha y me lo quita. Me dan
una bolsa con algo de comer y de beber para recuperar y la medalla. Esa
medalla, la voy a guardar como oro en paño. Acabo de terminar mi primera media maratón, y de las más duras de
España y con un tiempo criminal. No solo por la carrera, sino por todo el
esfuerzo de los entrenos que conlleva poder terminar esta carrera.
Me intento resguardar donde están dando un caldo para no
mojarme más, aunque estaba empapado, pero claro, seguía lloviendo. Estaba pletórico, tantos meses esperando
pasar esa meta y por fin la había cruzado ¿Cuántos pueden decir que han acabado
esa media? Solo unos pocos.
Después lo pase bastante mal, estaba empapado y me estaba
quedando helado. Como no sé cuánto van a tardar en llegar el Porras y Jotez no sabía si irme al
coche a cambiarme o esperar. Decido
esperar pero empiezo a temblar. Una señora me dice que si me tapaba y digo
da igual, esto como si me hubiese duchado con ropa. No podía ni abrir el
acuarius del frio que tenía en las manos. Además,
había una piscina en meta de agua fría para relajar las piernas, no me meto yo
allí en ese momento ni aunque me paguen. Después de 15 min esperando veo al Porras y Jotez. Estaba Rafa con una cara con mezcla de felicidad y agotamiento, Porras
por el contrario estaba como si viniera de comprar el pan, aunque no menos
empapado que el resto.
Debo decir que no tenía todas conmigo de que Rafa acabara la media, pues lo máximo
que había hecho eran 13 kilómetros,
pero allí estaba, entre los elegidos. No para de sorprendernos este chico. Ha sido
el que empezó todo este lio y no podía estar en otro sitio que en la meta.
Les digo vámonos al coche cuanto antes que estoy helado a
cambiarnos y tomar unas cañas para celebrar todo esto. En ese momento aparece
mi hermano que estaba por allí y nos acompaña y ayuda a cambiarnos. El
recital que dio Jotez comiendo hacia el coche era para grabarlo en video, no
para de comer todo lo que le dábamos, tenía más hambre que el perro un
ciego, yo creo que esas dos horas sin comer y haciendo ejercicio le habían
dejado tocado, jajaja.
Las cervezas de
después sabían a como si hubiéramos ganado nosotros la carrera.
A las 14h marchamos para Valladolid donde el Jotez quedo
dormido. El descanso del guerrero!!
Como conclusión estoy
muy muy contento de la carrera que hice y del ambiente que había, no había ni
un kilómetro sin gente animando. Había gente tocando música, tocando con
cacerolas y gritando,…El público debo
decir que impresionante, a pesar del tiempo que hizo el ambiente era de 10, al
igual que la organización.
En cuanto al crono es muy fácil hablar ahora y no cuando
estas agonizando y sufriendo como un perro, pero creo que de no ser por la
lluvia, terminar con unos kilos de más por el maldito agua, el salir tan atrás,
el no llevar música que me ayuda tanto y los nervios podría haber bajado del 1h 40 min, pero, según mi reloj el tiempo
es 1h 41:41 que corresponde con el
tiempo real del chip, aunque el tiempo oficial sea 33 segundos después, que
será el tiempo que tarde en pasar la salida. En cualquier caso orgulloso del trabajo realizado y con ganas de más.
Si puedo hare la media de Medina. Quiero seguir siendo runner ¿Cuál es el
próximo objetivo?








